La Premiere del Latin GRAMMY: una saludable mezcla de talento establecido y nuevas figuras

Noviembre 20, 2014 -- 4:00 pm PST

No solo de grandes estrellas del pop vive el Latin GRAMMY.  Una razón fundamental para la existencia de la Academia Latina de la Grabación es promover los infinitos colores y texturas de la música latinoamericana – sus múltiples géneros, vertientes y expresiones, independientemente de su impacto comercial.  El común denominador es la pasión musical que une a tantos artistas dispares, y esa pasión estuvo presente durante La Premiere del Latin GRAMMY.

Es el amor hacia la música de toda Latinoamérica, por ejemplo, que inspiró al panameño Rubén Blades a viajar a Buenos Aires y grabar un disco interpretando algunas de sus mejores canciones de salsa con una auténtica orquesta tanguera.  Blades estuvo presente para recibir el Latin GRAMMY a Mejor Álbum de Tango y enfatizó el aporte del productor Carlos Franzetti y el bandoneonista Leopoldo Federico.  “Nadie llega a ninguna parte solo”, dijo durante un discurso marcado por su reconocida humildad.   

El concepto de la colaboración como una ganacia artística fue también la base de Raíz, el disco que recibió el galardón a Mejor Álbum Folclórico.  El espectacular trío compueuesto por la mexicana Lila Downs, la argentina Soledad y la española Niña Pastori hablaron de sus respectivos países como fuente de inspiración.  “Para nosotras, raíz es una familia”, exclamó Soledad.

Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia ocurió cuando Canción Andaluza del recientemente fallecido Paco de Lucía ganó el Latin GRAMMY a Mejor Álbum de Música Flamenca.  Acompañada de sus dos hijos, la viuda del legendario músico explicó que de Lucía había querido grabar un disco de coplas desde hace mucho tiempo, porque las coplas simbolizaban a la música de su infancia.  Queda la satisfacción agridulce de un sueño hecho realidad.  

Demostrando su compromiso hacia el Latin GRAMMY, algunas de las estrellas más fundamentales de nuestra música estuvieron presentes para recibir sus premios.  Juanes, Calle 13, Carlos Vives y el prócer del rock argentino Andrés Calamaro le agregaron prestigio a la tarde. 

Pero también las categorías en los que los artistas no pudieron estar presentes estuvieron cargadas de emoción, gracias a la excelencia indiscutible de los discos nominados.  El hijo de Erasmo Carlos – pionero de la canción brasileña con dejos de psicodelia y melancólicas guitarras de rock – representó a su padre al recibir el galardón a Mejor Álbum de Rock Brasileño (su aclaración, “yo no soy Erasmo Carlos”, fue quizás el momento más risueño de la entrega).  La emperatriz del pop brasileño empapado de ritmos carnavalescos – Ivete Sangalo – fue recompensada en la terna de Mejor Álbum Pop Contemporáneo Brasileño, mientras que Maria Rita – hija de la gran Elis Regina – y la brillante cantautora Marisa Monte fueron premiadas.

Las presentaciones en vivo fueron sutiles y de impecable buen gusto, incluyendo al grupo español Café Quijano realizando una exquisita transición del rock al bolero, además de los ritmos sudamericanos del grupo venezolano C4 Trío y Rafael ‘Pollo’ Brito que inspiró los elocuentes elogios del rapero Residente de Calle 13.

Más que en otras oportunidades, la ceremonia Premiere demostró ser un componente fundamental de esta fiesta memorable que es el Latin GRAMMY.